1/6/09

Ultimo domingo de Mayo.


Para que la humanidad recuerde el por què se estremece ante la brisa el bambù que resiste a la tormenta, se ha creado el ultimo domingo de Mayo.

Cada año, como de costumbre, uno reconoce a las madres por el esfuerzo de su inigualable tarea, seamos bebes, niños, seamos adultos, estemos casados o no. Para ellas no hay diferencia, simplemte su apoyo es incondicional. En especial la de cada quien, la mia, que es siempre la madre solidaria, cariñosa, atenta y aternamente dispuesta a mis antojos y ocurrencias.

Asi el dia de ayer transcurriò de prisa y sin pausa. Muchos recorridos, familias por visitar, un compartir de regalos inigualable y; para mi sorpresa...los mìos , sì los mios!!!, empezaron a llegar desde que abrì los ojos. Desde cariñosas y creativas tarjetas pintadas con crayola, desayuno a la cama, abrazos, besos, felicitaciones; la verdad es que no esperaba tantos gestos de reconocimientos, incluso de terceros y tantos buenos augurios.

Eso si, aqui entre nos. Traigo una foto que reservaba de mi primer antojo. En estos meses descubrì que no son ciertos. Que esos son cuentos que usamos las embarazadas para aprovecharnos. Con el tema me ha ido de maravilla. Los antojos me llegan antes de pedirlos. Este fuè un pescado frito en Playa Palenque, hace unas semanas y resultò exquisito!

En especial felicito a mi mami, gracias eternas por tu generosidad y amor, sin lìmites. A mi abuela bella que le encanta que la visitemos; a mi suegra tan linda y afanosa de alimentarme estos dias; a mis hermanas, mi cuñada, a todas las tìas ( las de verdad y las postizas) y a mis amigas. Gracias por estar presente en el dia de ayer.